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Día Nacional de Italia

Día Nacional de Italia

 

Trabajar en fin de semana tiene algunas ventajas. Pocas. Y cuando trabajas en la Expo menos: aglomeraciones, calor, empujones... Sin embargo, el sábado pasado pude disfrutar de los actos organizados con motivo del Día Nacional de Italia. Tras el habitual izado de banderas, firma en el libro de honor e intercambio de regalos, el pabellón de Italia nos regaló un concierto de los "Solisti Veneti". Según decía el programa, se trata de una de las orquestas más reconocidas en su país, con música de Vivaldi, Paganini y Rosini con el agua como motivo conductor. I Solisti Veneti ha actuado en casi todo el mundo realizando, además, conciertos en festivales de música y grabado para radio, televisión y cine.

 

Lo cierto es que, programas a parte, un conjunto de virtuosos de la cuerda y el clarinete nos regalaron los oidos durante un rato en el que sentí trasportada a otros mundos. No sé por qué la música ejerce en mi la capacidad de aislarme de la realidad. Me provoca un placer tremendo y una admiración tremenda no sólo hacia los intérpretes (por cuanto la interpretación, que no ejecución, exige de años de práctica, dedicación y sacrificio) sino también hacia los compositores.

 

Hace unos días, repasando algunos escritos de uno de mis antiguos profesores sobre el arte de escribir, decía que la capacidad de escribir bien es un don divino. Yo creo que eso ocurre también con la música. La capacidad de componer con armonía y belleza o de interpretar esas piezas está sólo reservado a unos elegidos.

 

Los demás nos contentaremos con seguir escuchándolos.

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2 comentarios

Lamia -

No importa, amigoplantas. Seguro que les contagias la alegría de tu canturreo. Aunque no afines demasiado.

amigoplantas -

A mi también me hace vibrar mucho la música, acabo de ponerme My Sweet Lord en la versión aniversario con un montón de gente de primera fila, y cantando Billy Preston

Me encanta

Y cada vez que estoy en Ansó, procuro ponerme a Kitaro; por otra parte les doy la pelma a todos los que me rodean porque ando canturreando con mucha frecuencia, y lo hago fatal
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