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Las zapatillas olvidadas

Las zapatillas olvidadas

Esta noche pasada, sentada frente al televisor, he descubierto las zapatillas de deporte de mi hijo. Olvidadas al pie de la tele me hablaron de cambio. De crecimiento. De evolución.

Todavía recuerdo el primer día que le puse sus primeros zapatos. Era un bebé que miraba al mundo con sorpresa. Esperando todo.

No he podido olvidar las lágrimas que cayeron sobre aquellos zapatos. Fue la primera vez que fui consciente de la separación que tendría que ir estableciendo con él.

Como casi todas las madres, un instinto atávico surge de mis entrañas cuando intuyo que el peligro acecha a mi "cachorro".

En estos momentos, intuyo otro punto de inflexión y me preparo para él.

Las zapatillas olvidadas me han recordado que la vida sigue, avanza y te supera.

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14 comentarios

Lamia -

Anda que...
Me suena un poco a bronca, Alpaca y Celebrador.
Aún siendo conscientes de que el hijo no es de uno sino libre, libre, libre, libre... no deja de ser difícil soltar el vínculo.
Celebrador... cuando a veces la vida te lleva por caminos abruptos, todo resulta más difícil. Y crecer también es complicado para los adultos... Pero sigo intentándolo.
Gracias a todos por vuestros comentarios.

celebrador -

Jo moza, anda que sacas cada tema que ya, ya...

Romper un cordón es muy difíci si quien lo rompe , o quien lo ha de ir rompiendo, se siente vacío

¿Quieres hacerle un increíble favor a quien se encuentra al otro lado del susodicho?... siéntete llena tu misma

Alpaca -

Un hijo es lo único que tienes pero no es tuyo

Lamia -

Gracias a todos por vuestros comentarios. Cuando nos encontramos a punto de cerrar el año y comenzar uno nuevo, voy a hacer mis "new year's resolutions" y entre ellas, sin duda, estará el propósito de acompañar ese viaje que comienza en solitario. Pero, como dice Celebrador, lo de cortar el cordón "invisible" a veces resulta muy complejo.
A los que venís por primera vez, muchas gracias. A los que ya estabais, un beso gordo por seguir junto a mí.

chispis -

qué bien has expresado lo que sentimos las madres al ver crecer a nuestros cachorros :) alegría de ver sus progresos y nostalgia por lo que se va perdiendo. personalmente prefiero quedarme con el presente, que es lo único que tenemos. besotes.

celebrador -

Hay que ver como sois las madres, tal parece que el dichoso cordón no se rompiera nunca

Evidentemente el cordón físico si que se elimina en el parto, pero hay "otro"

laMima -

Ay, si..además ocurre especialmente con los zapatos. No sé el motivo.
Son puntos de inflexión, hitos...un poco dolorosos pero imparables.
Disfruta de cada cambio.
Abrazos.

Luisa -

Los zapatos es un buen sitio donde mirar para ver los transcursos. Yo también creo que todo irá bien, guapa. Los cachorros son listos.
Un post "redondito":)
Besos

sofi -

Pues, te aseguro que van a haber muchas zapatillas, pero cuando las veas manchadas del barro de la vida, no te asustes, es normal, al final siempre encuentran el camino. Un saludo

Isabel -

Mi primera visita a tu blog y me encuentro con lo mismo que me pasa a mí conforme mi hijo va creciendo, sólo pienso que cada avance que da, cada paso es uno mas que se aleja.
Sé que tienen que crecer, pero quiero y no quiero.
Un abrazo.

carlos -

Las zapatillas también podrían interpretarse como una alegoría del camino que una persona ha recorrido y de los senderos que le quedan por transitar. Los padres procuramos señalarles el buen camino, pero son ellos los que tendrán que recorrerlo. Besos a los caminantes...

Lamia -

Diego, muchas gracias por visitarme. Es una grata sorpresa.
Miguel Ángel, me ha gustado mucho ese poema que me has enviado por el otro lado. Me ha calentado un poco el corazón, que últimamente anda falto de abrigo.
Sobre todo, gracias por seguir ahí a pesar de mis ausencias.

miguel angel -

He estado a punto de comentar
algo sobre las soledades... por lo comunes que nos resultan a algun@s. Me gustan más las zapatillas, más cálidas y con una ternura enorme. Todo irá bien, seguro. Besos.

Diego de Rivas -

Bonita y certera reflexión. Nuestros hijos son los que nos van marcando el paso del tiempo. Y este despiste de las zapatillas de tu hijo bajo el televisor, bien lo dices, debe de tener el significado de evolución.

Me gustó tu comentario a LaMima, Inma.

Besos,
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