Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2007.

El hombre del traje gris

Hoy ha venido el hombre del traje gris. Sentado frente a mí, entrecierra sus ojos y valora el escenario: otros tres trajes y dos vestidos floreados. Sus ojos, agudos y avariciosos, se esconden tras sus párpados entrecerrados. Oscuros, como el traje gris. Está alerta.

Pero la risa le delata: histriónica y excesiva. Aguda. Si no fuera por ese punto de crueldad que se adivina en las notas finales… casi infantil.

Hoy ha venido el hombre del traje gris.

02/10/2007 13:31 Autor: Lamia. #. Hay 5 comentarios.

Carlos Llamas

20071004121430-carlos-llamas.jpgEsta noche el cielo ha llorado sobre Madrid. Ha muerto Carlos Llamas. Con su marcha, la radio española pierde a uno de sus grandes comunicadores. Descansa en paz, maestro.
04/10/2007 12:14 Autor: Lamia. #. Hay 4 comentarios.

Pequeños placeres

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La vida está hecha de pequeños placeres. Una sonrisa, un paisaje, un suspiro, una mirada, una visita inesperada, un viaje, un mano que acaricia, un amigo que vuelve...

A veces pensamos que nada merece la pena: el trabajo nos abruma, los problemas nos persiguen, la hipoteca no deja de subir, el sueldo cada vez parece más escaso, el compañero de al lado no deja de incordiar y el jefe... mejor ni hablamos del jefe.

 

Sin embargo, siempre hay pequeños placeres que hacen que cada día merezca la pena.

 

Estos últimos años ha habido mañanas en las que no hubiera salido de mi concha, días que hubiera borrado con la misma fuerza con la que las olas arrastran la arena en un día de resaca, momentos que jamás hubiera querido vivir, días para olvidar.

 

En ese tiempo de tránsito, un pequeño ritual me ayudó a superar cada día. Cuando, al filo de la noche, volvía a mi concha y me encerraba entre velos de tristeza, rememoraba la jornada y me asía a pequeños placeres que me había otorgado la luz: una llamada inesperada, una sonrisa gratuita, un beso de mi hijo, su mano entre mis dedos...

 

Este fin de semana he vuelto a ratificarme en la idea de que lo que realmente importa son esos pequeños placeres que el día a día nos proporciona y que nos aportan gotas de felicidad que ruedan como perlas hasta engrosar sus paredes con el nácar de los recuerdos.

 

Los días que se alargan de forma interminable dejando un breve espacio a lo que realmente nos gusta, encuentran sin embargo pequeños intermedios que vienen de la mano de esos pequeños placeres.

 

Desde el lunes arrastro la niebla que me rodeaba el sábado cuando, a lomos de la moto de mi hermano, recorría la zona más verde de mi corazón. Montañas que emergían sobre prados de bruma, árboles veloces que se escurrían a nuestro lado mientras surcábamos la serpiente moteada de blanco que nos conducía a la cima.

 

Es una pena que mi falta de habilidad informática me impida colgar en el blog alguna foto del viaje. Pero espero que esta pequeña descripción proporcione a sus lectores una mínima parte del pequeño placer que arrastro desde entonces.

He conseguido resolver el tema de la foto... Así podéis ver algo del paisaje descrito.

19/10/2007 08:20 Autor: Lamia. #. Tema: Mis Lugares Hay 10 comentarios.

El Rey de la Caverna

Érase una vez un rey que habitaba una Caverna. Pequeño, enjuto y avispado, tenía unos ojos, inteligentes y ávidos, que protegía bajo dos paraguas negros que apuntaban un nuevo color merced a esas primeras nieves que anuncian el inicio de la postrera estación. El monarca jamás abandonaba su trono y, si lo hacía -cosa extremadamente inusual-, siempre era acompañado por alguno de sus fieles vasallos.

El rey de la Caverna dirigía vidas y destinos desde su atalaya oscura, casi parda por la falta de luz, energía que ilumina e inspira el discernimiento. Siempre rodeado por sus fieles, recibía las noticias del reino bajo el tamiz de enfoques interesados. Aunque sus dominios eran limitados, el dignatario apenas conocía a sus súbditos. Ignoraba sus intereses y preocupaciones y desconocía sus deseos y anhelos. Sin embargo, el rey creía dominar su reino.

Los habitantes del reino eran gentes oriundas del lugar y otros llegados de lejanas tierras que, sabiendo de la bonanza del país de la Caverna, habían acudido en busca de vidas mejores. Al principio las tierras y zonas de acampada fueron abundantes, cómodas y al abrigo de los vientos. Pero, a medida que el reino fue creciendo en extensión y población, los habitantes cada vez encontraban mayores incomodidades. Escaseaban los alimentos, el abrigo de la caverna ya no era suficiente y los recién llegados, y algunos viejos que habían sido desplazados por nuevos vasallos, se hacinaban en covachas improvisadas en las que almacenaban sus enseres más queridos.

El rey de la Caverna dirigía su reino inconsciente de la situación que atravesaban sus súbditos.

Sin embargo, un buen día, los suspiros y sollozos de los que aguardaban fuera llegaron hasta el rey. Cuando el monarca preguntó a sus fieles vasallos por el origen de las quejas, aquellos que habían permanecido al abrigo de la caverna y calientes gracias al fuego del rey, no supieron encontrar una respuesta. Entonces, en un acontecimiento único que sólo se producía la luna anterior a la llegada del invierno, un pequeño rayo de luz consiguió atravesar los miles y miles de toneladas de piedra que protegían la Caverna. El rey, entonces, descubrió una nueva cara de sus fieles vasallos. Una expresión que sólo aquella luz furtiva había puesto de manifiesto. Y el rey, sollozando a su vez, en armonía con sus súbditos, exclamó: Durante todo este tiempo sólo he conocido la cara que me presentabais. Ahora, gracias a esta luz huidiza que sé que no perdura, descubro nuevos aspectos desconocidos para mi. No sé nada de vuestras vidas, deseos o temores. ¿Cómo he podido gobernar mi reino ante esta falta de información?

En ese momento, sin embargo, el pequeño haz de luz que se había mantenido tembloroso sobre el grupo de vasallos se esfumó. El rey se dio la vuelta y volvió a su trono en medio de la Caverna.

23/10/2007 16:19 Autor: Lamia. #. Tema: Taller de Escritura No hay comentarios. Comentar.

Rozando su cara

20071024112007-dunas.jpg

Suave y aterciopelada, duna en invierno,

la piel de tu rostro resbala en mi mano.

Acción desmedida.

La niebla ha extendido su manto de nubes

sobre mi almohada,

gotas de escarcha en lágrimas rotas perlaban tu cara.

Caricia indiscreta en un pómulo suave.

No te gusta. Empeño imposible,

Hollaré la arena y construiré montañas a partir de nada.

24/10/2007 11:20 Autor: Lamia. #. Tema: Ensoñaciones Hay 9 comentarios.

El Aragón que Queremos

Hace unos días escribí un texto titulado "El hombre del traje gris". Ayer tuve ocasión de asistir a la clausura de la VII Cumbre Empresarial de Aragón y me encontré no sólo a un hombre de traje gris sino a casi tres centenares de empresarios, del género masculino, que durante todo el día habían estado disertando sobre el futuro de la Comunidad Autónoma.

Es una pena comprobar como, a pesar de los esfuerzos que se hacen desde las altas instancias, y de la lucha diaria de miles de mujeres que tratan de ir ganando cotas de poder, sigue siendo testimonial la presencia femenina en determinados ámbitos. El empresarial es uno de ellos.

Aunque no pude hacer un muestreo exhaustivo, si puedo asegurar que no pasaban de la decena las mujeres que ayer asistieron a esta cita económica. He de decir, además, que era especialmente difícil distinguirlas entre la masa de trajes grises porque la mayoría de ellas (por no decir todas) habían optado por un atuendo similar al de sus compañeros. Abundaban (entre diez no puede haber mucho "abundamiento", en cualquier caso) los trajes chaqueta, completados con pantalón y no falda, de color negro o gris. No vi vestidos, ni colores. Parecía como si las pocas mujeres que habían acudido al evento pretendieran (cual camaleones) mimetizarse con su entorno para no llamar demasiado la atención. Una de las asistentes, con la que llegamos a comentar la escasa representación de mujeres, llegó a contarme como -cuando inició su carrera política- un asesor de imagen le aconsejó usar trajes de chaqueta-pantalón y colores neutros para que la atención de los hombres se centrara en lo que decía y representaba y no en su propia figura (sus piernas, concretamente).

Aunque las mujeres hemos ido incorporándonos a espacios tradicionalmente ocupados por los varones, es bien cierto que todavía hay "paisajes" dominados por el sexo masculino.

 

 

30/10/2007 11:01 Autor: Lamia. #. Hay 3 comentarios.

Felicidad

20071031200019-snoopy.jpgFelicidad es mi hijo bajando las escaleras de cuatro pisos a las siete y media de la mañana para darme un beso porque no se había dado cuenta de mi abrazo de despedida.
31/10/2007 20:00 Autor: Lamia. #. Hay 8 comentarios.


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