Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2008.

20 de abril del 90

Esta es una deuda que tengo desde hace días conmigo misma. Tengo pendiente escribir una cosilla al respecto pero hasta ahora no he tenido tiempo. Sin embargo, como una asignatura pendiente es ver si soy capaz de colgar vídeos en el blog, voy a ir adelantanto éste, al que, en unos días, espero poder añadirle el texto. Espero que os guste. Como podréis ir comprobando, mis gustos musicales son bastante anárquicos.
01/04/2008 09:55 Autor: Lamia. #. Hay 2 comentarios.

Gorda

20080401124734-botero-fernando-ballerina-to-the-handrail-1193463.jpg

Hola, me llamo I. y "soy gorda". Esto, que es casi una declaración de principios, podría recordar a cualquier reunión de alcohólicos anónimos o de ex drogadictos.

A mí me ha costado mucho tiempo darme cuenta de que la comida constituye para mi una adicción igual que puede llegar a serlo el tabaco, las drogas o el sexo para otros. Posiblemente me doy a la comida porque no me puedo dar a ninguna de las otras tres opciones. El tabaco lo dejé hace muchos años (casi al mismo tiempo que dejé de morderme las uñas), nunca he probado las drogas y siempre he sido bastante "antigua" en el tema del sexo (cuando digo "antigua" léase fiel, comprometida, respetuosa....).

Desde la perspectiva que me da la madurez, soy consciente de mis defectos y debilidades. A pesar de una fuerza de voluntad férrea para desempeñar mi profesión y atender a mis deberes más inmediatos, la fragilidad e inseguridad que acompañan mi vida se cuelan por pequeñas grietas que el blindaje que he llegado a establecer se ha olvidado de cerrar. Por ellas se escapan las dudas en la educación de mi hijo. Por esas rendijas se deslizan mis inseguridades laborales. También por esos huecos pasan mis deseos más ocultos... que tienen que ver con palabras que empiezan por mayúscula: Amor, Familia, Amistad, Lealtad...

Desde que tengo memoria, todos mis retos han terminado con una comilona. Al igual que ha ocurrido con mis fracasos. Cuando estudiaba en la Facultad mis semanas de exámenes se saldaban con cuatro o cinco kilos de más porque sólo la comida era capaz de calmar la ansiedad con la que afrontaba las pruebas. Al recibir las notas, celebraba comiendo mis excelentes resultados. Comiendo olvidaba mis primeros fracasos amorosos y ahogándome en comida solucionaba mis dudas e inquietudes.

Con el paso del tiempo, y después de ver cómo mi cuerpo ha ido cambiando a lo largo de los años, me he dado cuenta de que yo no "parecía" gorda. Yo sólo "era" gorda en mi mente. De tal forma me empeñé en serlo que finalmente lo conseguí.

Mi gran fracaso vital se saldó con un aumento de veinte kilos, que consiguió situarme por fin entre las féminas de "talla grande", con los problemas que ello conlleva. Durante siete años he tenido problemas para encontrar ropa de mi talla, para -una vez adquirida- no verme bien con lo que conseguía ponerme.

Desde ese profundo pozo en el que he vivido una larga temporada, finalmente recordé esa fuerza que desde siempre me acompaña y, paso a paso, escalé las paredes hasta casi llegar al brocal. Desde ahí, sentada a horcajadas, contemplo en este momento lo que me rodea. Todavía sufro riesgo de caídas. Algunos días, aunque me agarro con fuerza a los bordes, noto como resbalo y vuelvo a atisbar la negrura del fondo. Sin embargo, trato de que esa fuerza que me acompaña prevalezca al canto de sirena que me confunde y me lleva hacia otros mundos.

Hola. Me llamo I. y "sigo siendo" gorda.

 

01/04/2008 12:50 Autor: Lamia. #. Tema: Ensoñaciones Hay 17 comentarios.

¡Un premio!

20080404134940-premio-paracelso.jpg

Gerardo, desde su Imaginaria , ha seleccionado el blog de Lamia para su Premio Paracelso. Quiero darle las gracias. Un agradecimiento enorme porque creo que valora sobre todo mi voluntad ya que los resultados a veces no son los esperados. Y prueba de ello es que, aunque trato de hacerlo, soy incapaz de insertar en el post la imagen del Premio. Por eso, todos los que estéis interesados, podéis hacerlo en la página de Gerardo... que sabe hacerlo mucho mejor... además de escribir muy bien.

Insisto, muchas gracias.

 

 


03/04/2008 18:11 Autor: Lamia. #. Hay 5 comentarios.

Ventana al Mar

20080407133016-zarautz.jpg

El mar ha vuelto a entrar en mi sueño. Poco a poco, sin estridencias, como llegan todas las grandes cosas. Una vez más me ha sorprendido el color. Azul, añil, verde, ¿o era acaso rojo? Puede ser. Y el olor, ese olor salobre que impregna la piel y los cabellos y que el agua transforma en una capa áspera que arrastra viejos y eternos sueños.

Cuando el mar ha llamado a mi puerta, el sueño vagaba entre tinieblas y lóbregas sombras. Sólo la noche arroja a mi espíritu esa quietud que el alma busca en el bullicio. Pero la calma no siempre llega cuando yo quiero. A veces mi sueño fluye entre antiguas y vanas ilusiones y un futuro incierto que no augura sosiego.

Mientras antes ansiaba el porvenir, como el viajero anhela la fuente que calma su sed, ahora, cada noche, ¿o también de día?, mis ensoñaciones se regocijan en un mañana que ya es ayer.

El mar va y viene, va y viene. Las olas susurran a mi oído y ni aún en sueños puedo obviar su fatiga. Cuando la espuma burbujea en la cima, diseminándose después a través de la bruma, en mis deseos atisbo otro tiempo.

¿Era el momento en que soñaba con ser libre? ¿Era el instante que hoy se me escapa entre las manos como los granos de arena que las olas arrastran mar adentro?

El mar se ha llevado todo. Todo lo que me quedaba. Incluso ha arrancado de mis entrañas ese pequeño y diminuto ser que, en una sucesiva multiplicación de células, pugnaba por subsistir.

Han pasado muchos días y muchas noches. Días de coraje y sentimientos ocultos. Noches de lágrimas y soledad. Pero la intensidad con la que llegó el vacío se mantiene e incluso crece con el transcurrir del tiempo.

El mar no sólo se ha llevado una nueva vida. Las olas, en su devenir eterno, arrancaron de mi lado aquello que más quería: mi amor, mi compañero, mi amante. Fluido regenerador, el agua no ha querido borrar el amargor de mis días.

En sueños, desde la playa, veo la espuma que baña la arena. Una espuma que se riza en la superficie del mar para acabar suspirando sobre la orilla.

Hubo una época en que soñaba despierta. Yo, juventud y libertad, saltaba alegre sobre rocas y arrecifes. Me batía contra los acantilados una y otra vez, una y otra vez, intentando alcanzar lo imposible. Pero la fuerza me sostenía y nada hacía flaquear mis anhelos.

Sin embargo, la lucha me agotó. El vacío creció en mi seno y el viento arrastró mi fuerza. Mi amor se marchó cuando llegó la calma. Mi compañero nunca lo fue y mi amante se perdió en el tiempo.

El mar ha vuelto a entrar en mis sueños, una vez más. Azul, añil, verde, ¿o era acaso rojo? Bermellón como el niño que nunca será. Carmesí como la vida que se escapaba a raudales entre dolores estériles.

Pero la pérdida de esa vida me ha dado una nueva existencia. Los sueños vuelven en la persona de otro niño. Ese ser, que me quiere y me anhela. Ese motor, que impulsa mis deseos. Como el mar, cuando suspira sobre la playa, mi vida se desliza sin estridencias, en silencio.

Pero el silencio, que me llena, no colma mi ansiedad. El corazón late de nuevo ante el amor imposible. No el perdido, sino el que jamás hallé.

Hubo un momento de mis sueños en el que la luz brilló otra vez. Era una luz tímida, apenas visible. Sin embargo, me quemaba como una antorcha de fuego. Esa llama que a veces arde en nuestro interior y que, cuando crece, nos devora arrastrándonos en una caída sin límite.

Pero, una vez más, el miedo me paralizó y alejó la luz de mi sueño.

Esta noche la claridad ha vuelto. Ahora, libre de ataduras aunque todavía llena de soledades, ese pequeño rescoldo que he descubierto en mi corazón se aviva con la brisa. La luz, el viento y el sol se funden en un solo elemento para iluminar la senda por la que camino. El mar vuelve a susurrar su nombre, suavecito, como sin querer. Y yo sigo mi camino sin mirar atrás. Sin atender una llamada que me golpeó el espíritu, una vez, hace ya tiempo, y que yo desatendí por miedo al dolor. Ese dolor que desde hace meses atenaza mi garganta y que, sin embargo, no aporta más que sufrimiento estéril y soledad. Sin embargo, el dolor que la sola mención de su nombre me provoca no es comparable con la impotencia que siento al saber que jamás osé averiguar hacia dónde nos hubiera conducido el viento.

Un torbellino, ciclón quizá con el tiempo. Pero el mar todavía susurra: "no está bien, no está bien...". Cuando las olas vuelven de ese breve viaje que emprenden allende la arena para instantes después desplomarse en la orilla, todavía despliegan su manto salobre para acoger mi recelo.

¿Y qué fue de ti? ¿Acaso rehuyes mi miedo?

Cuando a veces mi sueño rememora aquel primer encuentro, sigo buscando en la sombra la razón de nuestro acercamiento. ¿Fue real o acaso imaginario?

El mar ha vuelto a entrar en mi sueño.

 

 

07/04/2008 13:30 Autor: Lamia. #. Tema: Taller de Escritura Hay 8 comentarios.

Volver a enamorarse

20080408171841-viola-qsr.jpg

Podría volver a enamorarse de él. Eso es lo que Renata pensaba mientras, estática, contemplaba la luz del teléfono temblando como lo hace el hilo que teje la araña. Podría volver a mirarle a los ojos como hacía antaño y hundirse en un mar de tonos malvas. Podría, de nuevo, dejar que sus brazos la atrajeran despacio, desde su espalda, mientras sus labios, pegados al cuello, susurraban aquellas canciones de Serrat que tanto le gustaban. Podría volver a sentarse a su lado en el cine y esperar que él le ofreciera un pañuelo cuando las lágrimas se deslizaran por su rostro viendo partir a La Flaca. Podría volver a cantar con él, apenas vestida, mientras la mañana avanzaba al ritmo que marcan las gotas de lluvia cayendo en cascada. Sin duda, podría volver a enamorarse de él. Con facilidad. Sin hacer esfuerzo. Porque en su memoria, y ahora recordaba, aún se escondía una nota que hacia que su corazón canturreara.

 

Sin embargo Renata cerró la puerta. Hace tiempo. Con un golpe duro y seco. Como corta el carnicero. Un mazazo certero que dejó un hematoma. Oscuro y doloroso, primero. Amarillo, más tarde, para tornarse después en un mero recuerdo.

 

Renata vivía. Soñando, pero vivía. Porque a ella nunca le había gustado su realidad y siempre, desde que era una niña pequeña y escapaba, había creado una historia paralela en la que los sueños eran concretos, más incluso que la materialidad en la que se hallaba. Sin embargo, el viaje de la vida había tenido un precio: Renata, en algún momento, dejó de soñar que volaba. No por decisión propia sino porque los guijarros del camino, que herían sus pies descalzos, la habían obligado a volver los ojos hacia el suelo. Aunque las nubes pasaban, casi azules y a veces blancas, Renata avanzaba sin verlas. Ya no soñaba. Pintaba su realidad con azabache oscuro y pinceladas gualdas.

 

Ahora que él ha vuelto, Renata mira a su espalda y recuerda otras noches y muchas madrugadas. Añora esa voz que destaca y su mirada franca. Pestañas oscuras que velan historias añejas. Y vuelve a soñar con unas manos tiernas que acarician su pelo. Sólo él pudo hacerlo. Y el teléfono suena. Podría volver a enamorarse de él. Sería tan fácil...

 

¡Renata!... ¡Escapa!

08/04/2008 17:18 Autor: Lamia. #. Hay 2 comentarios.

Lluis Llach y "Si Arribeu"

Hoy he tomado prestada del Pandeoro una canción de Luis Llach que, en cierto modo, resume cómo me siento hoy. Se avecinan cambios en mi vida profesional. Cambios que, me temo, son en cierta manera injustos. Pero, después de ver el post de Luisa, me he dado cuenta de que yo también soy sólo un caminante. Y, como Lluis LLach en su canción, "no me sabré resignar". Aunque lo voy a intentar.

 

Si llegáis en la vida
más lejos de donde yo puedo llegar
Sabed que moriré celoso
de cada paso que me hayáis avanzado.
Que no me sabré resignar
a no ser el mejor caminante,
el atleta más fornido
y el más frondoso amante.

Y no me deis consuelo
sólo decidme si acaso;
Todo aquello que habéis visto
y yo no podré mirar,
lo más hondo de los ríos
que mis pies no mojarán,
la fragancia del cuerpo
que no podré amar,
la inmensidad de un cielo
en el que nunca podré volar
las espumas de un fuego
que no me han quemado,l
as barcas que en la mar
no podré timonar.
No me deis consuelo
que no sabré consolar.

Y porque sé que vosotros
iréis más lejos que yo,
estoy celoso y contento,
muy celoso y contento
de la suerte que habéis tenido
de la suerte que tendréis.
Sin embargo sé que nunca
no he sido fornido atleta
ni tan solo digno amante
sólo un caminante.

10/04/2008 10:21 Autor: Lamia. #. Hay 7 comentarios.

Escapémonos

Ecapémonos tan lejos de aquí
Distantes de todo
En la oscuridad donde no haya más
Que ver en tus ojos

Escondámonos de la multitud
Del absurdo día a día
Donde todas esas cosas que perturben
No estén más en nuestras vidas, en
nuestras vidas

Para que estemos solos amor
En un día sin fin
Sin preocuparnos más
Del que podrán decir
Donde durmamos abrazados
Y si entonces nos sorprende el amanecer
Saber que estás ahí
Que estamos solos

Escapémonos por necesidad
Nos debemos tanto
Si el amor está, no hay porqué esperar
El dónde o el cuándo

Escondámonos de la multitud
Del absurdo día a día
Donde todas esas cosas que perturben
No estén más en nuestras vidas,
en nuestras vidas

Para que estemos solos amor
Y el universo se nos quede en un abrazo
Donde se esfumen esas dudas
Y esos miedos que nos quedan del pasado

Para que estemos solos amor
Es un día sin fin
Sin preocupaciones más
Del que podrán decir


11/04/2008 15:03 Autor: Lamia. #. Tema: Ensoñaciones Hay 8 comentarios.

Flores

20080415125341-flores.jpg




Estoy escondida detrás de las flores porque su contemplación me aleja del valle gris que se extiende tras ellas.
15/04/2008 12:53 Autor: Lamia. #. Tema: Mis Lugares Hay 12 comentarios.

Soy Canalla

Coincidiendo con la celebración del Día del Libro, la Asociación de la Prensa, con el patrocinio de la Diputación Provincial de Zaragoza e Ibercaja, ha editado un libro que, bajo el título de “Soy Canalla”, recoge treinta relatos breves de historias relacionadas con el periodismo. Los autores son periodistas aragoneses que, tal y como dice la contraportada del libro, “cuando los micrófonos y las cámaras se desconectan… los fantasmas que han revoloteado por la redacción durante toda la jornada de trabajo acompañan a los periodistas a sus casa. Ahuyentarlos no siempre es fácil, aunque algunos han aprendido a combatirlos convirtiéndolos en letra impresa”.
Aunque la distribución va a ser limitada, si tenéis la oportunidad de conseguirlo, os recomiendo su lectura. Mi felicitación también para el autor de la portada, Daniel García-Nieto.
21/04/2008 19:23 Autor: Lamia. #. Tema: Taller de Escritura Hay 1 comentario.

San Jorge

Para mí, que soy navarra, el Día de San Jorge, es uno de los días más felices del año. No me preguntéis por qué. Quizá porque es la primera mañana de primavera real que suelo disfrutar. Quizá por que paseo entre libros y eso siempre me inspira... El Día de San Jorge es como la gran polonesa de Chopin: grande, brillante, alegre, rotunda, profunda... ¡Me encanta! El dia y la polonesa.

22/04/2008 18:47 Autor: Lamia. #. Hay 3 comentarios.

Jóvenes sensibilizados

Hoy he querido traer hasta aquí una carta, una misiva que ha escrito un joven que jamás ha conocido el maltrato. Sin embargo, ha sabido retratarlo con gran verosimilitud. El autor es Fernando Orden Rueda, de 2º de Bachillerato, de Ciencias de la Salud. IES Bioclimático, de Badajoz, y ha ganado el II Premio del II Concurso Nacional ’Carta a un maltratador’, convocado por la Asociación ’Juntos contra la violencia doméstica’


Para ti, cabrón: Porque lo eres, porque la has humillado, porque la has menospreciado, porque la has golpeado, abofeteado, escupido, insultado... porque la has maltratado. ¿Por qué la maltratas? Dices que es su culpa, ¿verdad? Que es ella la que te saca de tus casillas, siempre contradiciendo y exigiendo dinero para cosas innecesarias o que detestas: detergente, bayetas, verduras... Es entonces, en medio de una discusión cuando tú, con tu ’método de disciplina’ intentas educarla, para que aprenda. Encima lloriquea, si además vive de tu sueldo y tiene tanta suerte contigo, un hombre de ideas claras, respetable. ¿De qué se queja?
Te lo diré: Se queja porque no vive, porque vive, pero muerta. Haces que se sienta fea, bruta, inferior, torpe... La acobardas, la empujas, le das patadas..., patadas que yo también sufría.
Hasta aquel último día. Eran las once de la mañana y mamá estaba sentada en el sofá, la mirada dispersa, la cara pálida, con ojeras. No había dormido en toda la noche, como otras muchas, por miedo a que llegaras, por pánico a que aparecieses y te apeteciera follarla (hacer el amor dirías) o darle una paliza con la que solías esconder la impotencia de tu borrachera. Ella seguía guapa a pesar de todo y yo me había quedado tranquilo y confortable con mis piernecitas dobladas. Ya había hecho la casa, fregado el suelo y planchado tu ropa. De repente, suena la cerradura, su mirada se dirige hacia la puerta y apareces tú: la camisa por fuera, sin corbata y ebrio. Como tantas veces. Mamá temblaba. Yo también. Ocurría casi cada día, pero no nos acostumbrábamos. En ocasiones ella se había preguntado: ¿y si hoy se le va la mano y me mata? La pobre creía que tenía que aguantar, en el fondo pensaba en parte era culpa suya, que tú eras bueno, le dabas un hogar y una vida y en cambio ella no conseguía hacer siempre bien lo que tú querías. Yo intentaba que ella viera cómo eres en realidad. Se lo explicaba porque quería huir de allí, irnos los dos...Mas, desafortunadamente, no conseguí hacerme entender.
Te acercaste y sudabas, todavía tenías ganas de fiesta. Mamá dijo que no era el momento ni la situación, suplicó que te acostases, estarías cansado. Pero tu realidad era otra. Crees que siempre puedes hacer lo que quieres. La forzaste, le agarraste las muñecas, la empujaste y la empotraste contra la pared. Como siempre, al final ella terminaba cediendo. Yo, a mi manera gritaba, decía: mamá no, no lo permitas. De repente me oyó. ¡Esta vez sí que no!-dijo para adentro-, sujetó tus manos, te propinó un buen codazo y logró escapar. Recuerdo cómo cambió tu cara en ese momento. Sorprendido, confuso, claro, porque ella jamás se había negado a nada.

Me puse contento antes de tiempo.
Porque tú no lo ibas a consentir. Era necesario el castigo para educarla. Cuando una mujer hace algo mal hay que enseñarla. Y lo que funciona mejor es la fuerza: puñetazo por la boca y patada por la barriga una y otra vez...

Y sucedió.
Mamá empezó a sangrar. Con cada golpe, yo tropezaba contra sus paredes. Agarraba su útero con mis manitas tan pequeñas todavía porque quería vivir. Salía la sangre y yo me debilitaba. Me dolía todo y me dolía también el cuerpo de mamá. Creo que sufrí alguna rotura mientras ella caía desmayada en un charco de sangre.
Por ti nunca llegué a nacer. Nunca pude pronunciar la palabra mamá. Maltrataste a mi madre y me asesinaste a mí.
Y ahora me dirijo a tí. Esta carta es para tí, cabrón: por ella, por la que debió ser mi madre y nunca tuvo un hijo. También por mí que sólo fui un feto a quien negaste el derecho a la vida.
Pero en el fondo, ¿sabes?, algo me alegra. Mamá se fue. Muy triste, pero serenamente, sin violencia, te denunció y dejó que la justicia decidiera tu destino. Y otra cosa: nunca tuve que llevar tu nombre ni llamarte papá. Ni saber que otros hijos felices de padres humanos señalaban al mío porque en el barrio todos sabían que tú eres un maltratador. Y como todos ellos, un hombre débil. Una alimaña. Un cabrón.

24/04/2008 17:20 Autor: Lamia. #. Hay 8 comentarios.

Porque me apetece....

Joan Manuel Serrat y Joaquin Sabina interpretan "Cantares" en un concierto en el Palacio de los Deportes en Madrid durante la gira "Dos Pajaros De Un Tiro". Lo traigo aquí porque me apetece... Lo siento así.




Todo pasa y todo queda
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre la mar.

Nunca persegui la gloria
ni dejar en la memoria
de los hombres mi cancion;
yo amo los mundos sutiles,
ingravidos y gentiles
como pompas de jabon.

Me gusta verlos pintarse
se sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
subitamente y quebrarse...

Nunca persegui la gloria.

Caminante son tus huellas
el camino y nada mas;
caminante, no hay camino
se hace camino al andar.

Al andar se hace camino
y al volver la vista atras
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.

Caminante no hay camino
sino estelas en la mar...

Hace algun tiempo en ese lugar
donde hoy los bosques se visten de espinos
se oyo la voz de un poeta gritar
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."

golpe a golpe, verso a verso...

Murio el poeta lejos del hogar.
Le cubre el polvo de un pais vecino.
Al alejarse, le vieron llorar.
"Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar"

golpe a golpe, verso a verso...

Cuando el jilguero no puede cantar
Cuando el poeta es un peregrino,
Cuando de nada nos sirve rezar.
"Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar..."

golpe a golpe, verso a verso


29/04/2008 19:41 Autor: Lamia. #. Hay 4 comentarios.


Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras, y Evento Blog España. Vota en los Premios Bitacoras.com [Blog Oficial en LaInformacion.com]