Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2008.
Como un niño impertinente...
Así es mi casa. Como un niño impertinente. Cuando regreso después de unos días de ausencia, me recibe mohina y cabizbaja. Responde a mi voz con una frialdad que ahuyenta cualquier afecto.
Al entrar, la foto de mi antiguo grupo de músicos me saluda tímida, como si no quisiera que la casa se diera cuenta de que somos amigas. Las hayas del cuadro que cuelga sobre la estufa parecen esconderse unas a otras, temerosas del ambiente húmedo y frío que se ha apoderado de mi hogar. No queda nada de la alegría que inunda sus paredes cuando el sol entra a raudales por las ventanas.
Afortunadamente, a medida que voy subiendo las persianas y la luz se derrama por el pasillo llenando las habitaciones, la casa empieza a desperezarse y mostrar su lado más amable. Primero es como una concesión fortuita que es un quiero sin querer. Después, los muros se esponjan poco a poco y reflejan el calor que desprende el sol rebotando en su superficie.
Y mi casa vuelve a ser amable, acogedora, cálida, risueña. Ese carácter indómito y desagradable que a veces se apodera de ella es superado por su lado más dulce. Ése que me enamoró aquella primera tarde de mayo.
Cha, cha, cha

Hemos vuelto a bailar. Tu piel contra la mía.
Equilibrio de fuerzas contrarias.
Combate de euforia y miedo, materia y espíritu.
Desencuentro melódico en un dos por cuatro.
Mientras mi alma te anhela,
en esta búsqueda longeva de pasos desiguales,
mi cuerpo, ajeno al roce exacto de cuerpos y deseos.
Cha, cha, cha: chapoteo ligero.
Mi mente aletea asustada: siento tu piel contra la mía.
Ojos ajenos espían nuestras miradas.
Tu aliento resuena sobre las gotas de sudor resbalando en mi espalda.
Envidia de este baile que marcamos enredados en un sinfín de abrazos y caricias.
¡Lástima de baile! ¡Qué pena de miedo!
Miedo a sentir: tu piel contra la mía.
Meme

La Mima propone un meme que le han pasado.
Se trata de fijar tres propósitos relacionados
con el blog para el próximo año.
Mis tres propósitos podrían resumirse en uno: seguir con él.
La verdad es que mi blog surgió como una obligación.
La escritura ha sido siempre como una segunda piel
para mi pero llevaba unos cuantos años en los que me
había acostumbrado de tal manera a ahogar mi necesidad
de escribir que prácticamente había conseguido naufragar.
En un momento de cambio me planteé la posibilidad de editar
un blog como una forma de obligarme a plasmar vivencias,
relatos, ideas o pensamientos que me surgían o que
me agobiaban. La verdad es que la experiencia
ha resultado de lo más gratificante aunque en algunos
momentos la falta de material con el que nutrir este
espacio ha llegado a mosquearme un poco.
Me gustaría que fuera más literario, con más relatos...
Pero esto es lo que hay .... O a lo que llego.
Gracias a los que todavía seguís visitándome
porque realmente sois los que me animais
a perseverar en mi objetivo.
La foto es de F. González (El puerto de San Sebastián)
Tengo prisa

Me siento como el conejo de Alicia en el País de las Maravillas.
"Tengo prisa, tengo prisa...se me hace tarde. Tengo prisa, tengo prisa..."
Lamia y Humano

La nostalgia que ha sacado a Lamia de su letargo esta mañana discurre pareja al arroyo junto al que peina sus largos cabellos. Con cada pasada, el peine de hueso que acaricia su melena deshace las hebras en dulces cascadas de seda. El rumor del agua, que acompasa sus movimientos, se desliza entre las hojas haciéndose hueco a través de los cúmulos verdes de musgo aferrados a la roca.
Lamia inclina su cabeza tratando de captar el lejano murmullo de las hojas más altas de las hayas que guardan sus secretos. Las esquirlas de aire que traspasan los haces de luz hablan de una historia que aún está por llegar. El bosque entero, en complicidad con el viento, desvía los rumores creando en torno a Lamia una corriente circular preservándola del resto.
Pero Lamia espera a su Humano. En los lejanos años de su despertar, Mary le habló de un futuro incierto, poblado de seres ajenos a su naturaleza. Un lugar en el que todo le resultaría extraño y para el que volvería a nacer a través del amor.
Mientras Lamia deja el peine sobre la roca y juguetea con sus dedos en la espuma que el agua crea al pasar sobre las hojas, éstas palidecen tras su paso, en simbiosis con la roca, sirviendo de lecho al arroyo que discurre en un viaje hacia otro mundo.
Poco a poco el aire cambia permitiendo que el viento susurre en su oído ecos lejanos. Un rumor de pasos temerosos que se adentran en la espesura viene a mezclarse con un suspiro hondo y profundo. Lamia alza sus ojos hacia esa estela de olor desconocido que penetra la espesura como un dardo que busca su diana. Tan cerca y tan intenso que Lamia estira sus dedos, tratando de asir lo imposible. Tan cerca que la luz que le precede casi la ciega. Pero Lamia, junto al río, vuelve a peinar sus cabellos.
La foto, que me ha inspirado (y mucho), es de Miguel Ángel Latorre
Meme bloguero
Diegos de Rivas ha colocado un meme en su blog para que el que lo desee pueda seguir contestándolo.
La verdad es que, como ando escribiendo una cosa que aún tardaré unos días en traer a la web, me apetecía meterme en estos asuntos. Así que voy a ello.
¿Cuanto tiempo llevas blogueando?
La verdad es que no lo recuerdo. Pero seguro que es menos de un año. Sólo sé que empezó como una curiosidad, a través de los blogs de Chema y Luisa y, poco a poco, se convirtió en una necesidad. Ya no me bastaba con dejar trocitos de letras en otros blogs sino que me apetecía tener un espacio para mi sola, que, además, en un momento en el que andaba un poco vagoneta, me obligaría a escribir por placer y no por obligación. Y así nació Lamia. Un poco a partir de los mundos fantásticos de Chema y buscando en mis orígenes y mejores recuerdos.
Pensar digitalmente
La verdad es que me sigue resultado un poco complicado esto de pensar digitalmente. Sigo escribiendo mis post en momentos de ocio y luego los subo a la red. Además, he de confesar que, en esto de lo digital, soy un auténtico zote (o sea, un desastre). Aún no sé cómo soy capaz de subir los posts y conseguir que se mantengan ahí.
Número de blogs que sigo a diario o con mucha frecuencia
La verdad es que, aunque me gustaría, no todos los días puedo leer los blogs que me gustan. Tengo temporadas. Hay semanas en las que no visito nada ni a nadie y otras en las que cada mañana y cada tarde me premio con un paseito por los blogs amigos.
Entre mis favoritos, por supuesto, los de Luisa y Chema. Por proximidad llegué al de Fernando Sarria , que me ayudar a recordar que el amor es posible. Visito al Jubilado con mucho cariño porque fue él quien hizo el primer comentario en mi blog. Me gusta mucho el blog de LaMima porque, aunque sólo sea tangencialmente, vivo algunas de sus experiencias. Están también Nerim , Paula y Chesús . Leo también a Sofía , que me da mucha envidia porque inventa mundos cada día y lo hace muy bien. Y Carlos , que me ilustra a menudo sobre los intríngulis de los aviones y se acordó de mi estas navidades regalándome una participación de Navidad. Gracias, Carlos. Y Diego de Rivas, con quien adivino que comparto creencias y valores.
A algunos otros los veo de vez en cuando, me paseo por las cercanías de su hogar aunque todavía no he tenido tiempo de visitarlos con calma. Pero todo llegará.
¿Con qué cinco blogueros te irías de borrachera?
Nunca me he emborrachado. He llegado a la conclusión de que las lamias metabolizamos fatal el alcohol. Prefiero una sobremesa calmada, con un largo gin tonic preñado de limón. Y me encantaría sentarme un rato con Chema, Luisa y Miguel Ángel, con los que siempre me cruzo deprisa, comparto risas a escondidas y me ayudan tanto, tanto que ellos ni se imaginan. Y, claro, estaría bien que el resto fuera llegando poco a poco, con tiempo para incorporarlo al grupo. Porque las lamias, o por lo menos esta Lamia, aunque no lo parece a veces, somos muy tímidas y nos cuesta mucho compartir nuestro arroyo con los humanos. Sin embargo, cuando nos hacemos a un lado para dejar un sitio en la roca sobre la que nos sentamos, ese lugar estará siempre libre por si el amigo quiere volver a sentarse.
¿Con qué tres blogueros pasarías una noche de locura sexual?
Ummmmm....... En estos momentos estoy pensando en alguien que no es bloguero. Lo cual ya es un avance porque hacía mucho tiempo que ni siquiera veía a los humanos que me rodeaban. Pero, ahora que me he despertado, me temo que él ni se lo imagina.
¿Te has enamorado alguna vez de un bloguero?
No.
¿Estás satisfecha con tu blog?
No. Para qué voy a decir lo contrario. Me gustaría disponer de más tiempo para pulir mis escritos, compartir posts mucho más literarios, regalaros mejores historias... Pero también me ocurre cuando paseo por el hayedo. Siempre quiero llegar un poco más lejos.
Elige entre tres y cinco blogueros para que contesten estas preguntas en sus blogs
Casi mejor que lo dejo a la elección de quienes vienen por aquí y me regalan un poquito de su tiempo.
